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Members Calling #162 | David Mora: “El 30% del agua potable en Europa se pierde por tuberías rotas antes de llegar a ningún grifo”
Lavar los platos. Ducharse. Regar las plantas. Rutinas que dependen de un gesto tan automático como abrir el grifo. Sin embargo, detrás de esa simple acción existe una realidad invisible: la enorme cantidad de agua que se pierde antes siquiera de llegar a nuestros hogares.
En los últimos años, la crisis hídrica ha dejado imágenes inéditas en Catalunya, como el campanario del Pantà de Sau al descubierto y restricciones prolongadas de consumo en distintos municipios. Fue entonces cuando David Mora (Barcelona, 1987) sintió que era su responsabilidad poner sus conocimientos al servicio de este desafío. “Es el tipo de problema que merece toda mi energía”, asegura.
David es el CEO y cofundador de Kimedes AI, la startup que busca “salvar millones de litros de agua potable al día” mediante imágenes satelitales e inteligencia artificial. Ingeniero en Organización de las TIC, con un máster en Dirección de Proyectos por La Salle y formación ejecutiva en Innovación en Harvard y MIT, pasó siete años en el extranjero antes de regresar a Catalunya, donde puso en marcha el proyecto junto a Jaume Miró, COO y cofundador.
TB: ¿Cuál es el propósito de tu proyecto?
DM: Proteger el agua de las generaciones futuras. El 25-30% del agua potable en Europa se pierde por tuberías rotas antes de llegar a ningún grifo. Nosotros detectamos esas fugas usando imágenes de radar satelital e inteligencia artificial, antes de que nadie lo note. Lo vemos desde el espacio.
TB: ¿En qué punto está tu proyecto y dónde lo ves dentro de dos años?
DM: Tenemos el motor de IA operativo, los primeros contratos municipales firmados, el respaldo de la ESA y ENISA, y acabamos de completar el programa de incubación de la BSC AI Factory en el Pier07. En dos años, quiero que cualquier municipio de Europa no solo sepa el estado de su red hídrica, sino que reciba recomendaciones concretas y priorizadas antes de que el problema exista. No reducir pérdidas, eliminarlas.
TB: Una decisión clave que haya marcado tu proyecto.
DM: Apostamos por datos satelitales en lugar de desplegar hardware, una decisión que aceleró el impacto, eliminó fricciones de implementación y nos permitió escalar sin depender de sensores físicos. Y sobre todo, nos dio foco en lo que realmente somos buenos: algoritmos y tecnología.
TB: ¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado y qué te ha enseñado?
DM: Querer cambiar el mundo desde el sector público. B2G es un territorio donde casi no hay VC, los ciclos son lentos, los decision makers son difíciles de alcanzar y, aun así, el impacto es real y enorme. Nadie te lo pone fácil. Lo que nos enseñó es a entender las reglas del juego desde el primer día, a calibrar muy bien las estrategias de supervivencia, a escalar con cabeza y a desarrollar una resiliencia que no te la da ningún máster. Mucha insistencia y la convicción de que vale la pena.
TB: El mejor consejo que te han dado.
DM: “Recuérdate por qué empezaste, aprecia tus propios hitos y progresos sin esperar que te los valide nadie. Este camino es tuyo y hay que disfrutarlo, por muy duro que sea.”
TB: Todos cambiamos con el tiempo. ¿Has cambiado de opinión sobre algo?
DM: Siempre había creído que pedir ayuda era síntoma de debilidad y un incordio para el otro. Cuando rompí ese estigma descubrí que a la gente le gusta ayudar y hay mucha predisposición para ello. Solo hay que pedirlo. Raramente la gente dice que no.
TB: Un referente profesional que te inspire.
DM: Javi Fernández, Founder y CTO. De él aprendí a no conformarte nunca y buscar constantemente soluciones a cualquier reto, especialmente tecnológico. Ese mindset me ha acompañado desde entonces.
TB: ¿Qué valoras más en las personas con las que trabajas?
DM: La humildad y la empatía. Todos estamos constantemente aprendiendo y equivocándonos, y quien no lo asume es un problema. Y sobre todo, que se ejecute: prefiero un experimento fallido a un plan perfecto que no sale del papel.
TB: Una tecnología que marcará el futuro.
DM: Sin duda la computación cuántica. Cuando madure, nos ayudará a entender mejor nuestro mundo y a resolver problemas aún más complejos de los que hoy somos capaces de abordar.
TB: Una startup o empresa que admires y por qué.
DM: Planet Labs. Democratizaron el acceso a imágenes satelitales y demostraron que el espacio no es solo para los grandes. Nosotros bebemos de esa filosofía cada día.
TB: ¿Qué haces para desconectar?
DM: El mar. Da igual si es un paseo con la familia, navegando, haciendo surf o nadando. Necesito el mar. Y si es el Mediterráneo, mejor que mejor.
TB: Un libro para recomendar.
DM: ‘Shoot for the Moon’, de Richard Wiseman: lo que el Apollo 11 nos enseña sobre cómo afrontar retos imposibles. Y ‘Start Something That Matters’, de Blake Mycoskie: emprender con propósito desde el primer día. Los dos juntos dicen bastante de por qué estoy haciendo lo que hago.
TB: Una canción que defina tu momento vital.
DM: ‘Wonderful Nothing’, de Glass Animals.
TB: Una receta, un plato, un restaurante.
DM: El restaurante Mooma, en la Costa Brava.
TB: Un lugar del mundo.
DM: Me cuesta elegir uno. La costa oeste de Irlanda, que ha sido mi válvula de escape para encontrar paz mental durante años. Y la Selva Negra, en Friburgo, donde veraneo con la familia y el tiempo pasa de otra manera. Dos sitios que no tienen nada que ver entre sí, pero que dicen bastante de lo que necesito según el momento.
TB: ¿Dónde invertirías 100k?
DM: En Kimedes. Tengo gran convicción en que estamos construyendo los cimientos de algo grande, con la ambición de ser un referente y ejemplo de innovación, impacto y sostenibilidad. Es una inversión para el futuro de nuestros hijos y futuras generaciones.
TB: Si no fueras emprendedor…
DM: Me cuesta imaginar un futuro distinto, pero quizás investigador en algún campo tecnológico. Me apasiona aprender e indagar en cosas complejas, me atrapa la curiosidad y luego el poder compartir ese aprendizaje con otros.
TB: ¿Qué es Tech Barcelona para ti?
DM: Un hogar. Personas con las mismas inquietudes y las ganas de cambiar algo. Quizás el nexo del ecosistema emprendedor donde todo converge. Ahora mismo es mi fuente de inspiración y de contactos cerca de casa.