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Members Calling #177 | Alexandre Soncini: “Hay que atreverse a tomar decisiones con solo el 10 % de la información que te gustaría tener”
Comprar por internet parece fácil. Y, para el comprador, lo es: basta con entrar en una tienda online, hacer clic en un llamativo botón de “Comprar” y esperar a que el paquete llegue a casa. Pero, detrás de esa aparente sencillez, la empresa que vende el producto tiene que coordinar una maquinaria mucho más compleja. Construir y mantener la tienda online, controlar el stock, gestionar los pagos, las devoluciones y los reembolsos, coordinar los pedidos y garantizar la entrega. Y, si algo falla, resolverlo sin que la experiencia del cliente se resienta.
En 1999, los fundadores de VTEX ya se anticipaban a algunos de estos retos. Hoy, la compañía brasileña ofrece una plataforma de comercio digital bajo el modelo SaaS (software como servicio), cotiza en la Bolsa de Nueva York (NYSE) y opera en 11 países. Entre sus clientes: Walmart, LEGO, Disney, L’Oréal y Coca-Cola. Tras iniciar su expansión internacional por Latinoamérica y Estados Unidos en 2012, en 2017 dio el salto a Europa.
“Barcelona es nuestra base para desarrollar esta estrategia en Europa”, explica Alexandre Soncini (São Paulo, 1981), cofundador de VTEX, que actualmente reside en Barcelona. Ingeniero informático, máster en dirección de proyectos y antiguo participante del programa de gestión general de Harvard Business School, Soncini repasa los aprendizajes que han marcado su trayectoria, recomienda el único libro de gestión del que tomó notas y defiende el potencial de una tecnología latinoamericana que, a su juicio, sigue infravalorada.
TB: ¿Cuál es el propósito de tu proyecto?
AS: VTEX es una plataforma de comercio componible para grandes marcas y distribuidores. Su objetivo es permitir que las grandes empresas gestionen su actividad comercial con menos complejidad y costes: una única plataforma para la tienda online, los pedidos, el marketplace, el sistema de gestión de pedidos (OMS) y, ahora, la experiencia de cliente basada en agentes de IA. Así, los equipos pueden lanzar soluciones más rápido y operar con menos proveedores.
TB: ¿En qué fase se encuentra el proyecto y dónde te ves dentro de dos años?
AS: Somos una empresa cotizada en bolsa (NYSE: VTEX) que presta servicio a grandes empresas de América y Europa. De cara al futuro, espero que una mayor parte de las operaciones comerciales y de las conversaciones con los clientes en nuestra plataforma sean gestionadas por agentes de IA, mientras las personas supervisan los resultados en lugar de ejecutar las tareas. Barcelona es nuestra base para desarrollar esta estrategia en Europa.
TB: Una decisión clave que haya marcado tu proyecto.
AS: Apostar por la expansión global desde Brasil en lugar de conformarnos con ser líderes regionales. Eso nos obligó a diseñar una plataforma capaz de gestionar la complejidad —múltiples divisas, países y operaciones a escala empresarial— antes de lo que nos habría resultado cómodo. Y eso fue lo que hizo posible la salida a bolsa.
TB: ¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado y qué te ha enseñado?
AS: La etapa más difícil no fue la salida a bolsa, sino el fracaso de la migración del ERP anterior y la crisis de liquidez que vino después. Aprendí que el coste de una mala decisión no está en la decisión en sí, sino en cuánto tardas en reconocerla. Fracasar rápido solo es una virtud si realmente sabes cuándo parar.
TB: ¿Cuál es el mejor consejo que has recibido?
AS: “Ten el valor de tomar decisiones con el 10 % de la información que te gustaría tener”. Se lo escuché a Ben Horowitz y ha demostrado ser más útil que la mayoría de los marcos de gestión.
TB: ¿Has cambiado de opinión sobre algo con el tiempo?
AS: Sobre dónde reside el valor del software. Antes buscaba empresas con una sólida capa de interfaz. La IA está transformando precisamente esa capa, así que ahora busco activos que la IA pueda potenciar, sobre todo los datos propios. Lo que no he abandonado es la idea de que merece la pena construir una capa especializada sobre un modelo de terceros: menos tokens, mejores resultados y menos tiempo.
TB: Un referente profesional que te inspire y por qué.
AS: Mi padre. Me enseñó los valores sobre los que se sustenta todo lo demás: trabajar duro, asumir la responsabilidad de lo que te corresponde y reconocer un error en cuanto te das cuenta de él.
TB: ¿Qué valoras más en las personas con las que trabajas?
AS: La implicación y la responsabilidad. Personas que consideran que un problema es suyo hasta que lo resuelven, en lugar de devolvértelo perfectamente documentado.
TB: ¿Qué tecnología marcará el futuro?
AS: Los robots humanoides. Cuando los robots de propósito general puedan realizar trabajo físico a gran escala, la estructura de costes de la logística, las operaciones comerciales y la fabricación cambiará tanto como el software transformó los servicios.
TB: Una startup o compañía que marcará el futuro.
AS: Google. Muy pocas empresas consiguen reinventar su propio negocio mientras siguen siendo líderes del mercado, y Google lo ha hecho repetidamente. Ser el primero es más fácil que seguir siendo relevante.
TB: ¿Qué haces para desconectar?
AS: Viajar con mi familia, practicar deportes al aire libre y jugar al fútbol.
TB: Un libro que recomendarías.
AS: ‘The Hard Thing About Hard Things’, de Ben Horowitz. Es el único libro de gestión del que he seguido tomando notas, y de él surgieron dos de las máximas que aplico en mi vida.
TB: Una canción que defina tu momento vital.
AS: Escucho mucha música, pero no soy un experto, así que no voy a fingir que hay una canción que defina este momento.
TB: Una receta, un plato o un restaurante.
AS: Pizza, y en concreto Pizzaria São Pedro, en São Paulo.
TB: Un lugar del mundo.
AS: Una casa en la playa, llena de familiares y amigos. El lugar importa menos que las personas que están en él.
TB: ¿Dónde invertirías 100.000 €?
AS: En tecnología latinoamericana. El talento en ingeniería de la región es extraordinario y, además, sigue estando infravalorada. Es una combinación poco habitual.
TB: Si no fuera emprendedor…
AS: Piloto de carreras, si pudiera permitírmelo.
TB: ¿Qué significa Tech Barcelona para ti?
AS: Es la puerta de entrada al ecosistema tecnológico de Barcelona para alguien que llega de otro país. Me uní para crear aquí mi red de contactos, y funciona.